¿Por qué no puede ser todo como antes?

¡Te extrañé, te he extrañado tanto!, ¡no sabes cuánto!, cada día recuerdo tus bromas y tus palabras de aliento, tu plática profunda (que nunca entendía) y tus bromas tontas y ligeras… Cuando me cuidabas y esperabas a que durmiera. Tus historias y anécdotas (en ocasiones extrañas), los divertidos diminutivos con que me llamabas. Tus mensajes constantes y todas las ocasiones que te preocupabas por mí… extraño tanto eso. ¿Por qué no puede ser todo como antes?

Inspirado de un articulo del blog Deo Volente

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